Asuntos de dinero 

Gonzalo Bernardos, experto, avisa a los que venden con el oro el máximos: «Lo importante es conseguir…»

El precio del oro en España ha vuelto a romper récords. Muchos inversores y ahorradores ven una oportunidad única para ganar dinero rápido. Pero el economista Gonzalo Bernardos pide calma. Advierte que, aunque el metal precioso esté en máximos históricos, vender sin comparar precios puede salir caro.

La llamada «fiebre del oro» ha llenado las tiendas de compro oro en toda España. Personas que heredan joyas o que encuentran piezas antiguas en casa están acudiendo a tasarlas con la esperanza de obtener una buena suma. Sin embargo, Bernardos, profesor de la Universidad de Barcelona y colaborador habitual de programas como Más Vale Tarde, lo resume con una advertencia: «No hay que vender en el primer sitio que te las quiera comprar. Lo importante es conseguir una tasación justa«.

El oro, un refugio ante la incertidumbre

El valor del oro se ha disparado más de un 50% en lo que va de año. La tendencia alcista responde, según Bernardos, a un contexto económico inestable y a la debilidad del dólar. Bernardos explica que los bancos centrales están cargándose de oro y desprendiéndose de dólares, una estrategia que muchos países siguen para proteger sus reservas frente a la volatilidad de las divisas.

Aun así, el economista insiste en que el oro no es una inversión para todos los públicos. «Su precio es muy volátil. Hoy puede subir, pero mañana caer sin previo aviso». Por eso, recomienda no dejarse llevar por el entusiasmo y analizar cada movimiento con cabeza.

Bernardos apunta además que, en un escenario global de incertidumbre, los grandes inversores lo usan como activo refugio, igual que antaño se hacía con la deuda estadounidense. El economista asegura que cuando hay miedo a una recesión o a conflictos internacionales, el oro siempre sube. Pero eso no significa que vaya a hacerlo de forma indefinida.

Vender oro: consejos para no perder dinero

En las calles, la realidad es otra. Las casas de tasación viven su mejor momento desde la crisis de 2008. Algunas incluso han duplicado la demanda de particulares que acuden con anillos, relojes o lingotes. Sin embargo, no todos obtienen lo que esperan.

Bernardos lo explica con claridad: «La joya bonita cotiza con prima, pero lo que tú consideras bonito, quizá para el joyero no lo sea». En otras palabras, el valor sentimental no influye en el precio de mercado. Lo que importa es el peso y la pureza del oro, no el diseño.

El consejo del experto es acudir a varios establecimientos antes de cerrar la venta y comprobar las tarifas actualizadas. Existen comparadores online que permiten ver el precio diario del oro y estimar cuánto debería pagarse por cada pieza. Además, es clave exigir un certificado de tasación y conservar siempre el recibo de la operación.

Un activo que sigue brillando

El auge del oro no es casual. La inflación, los conflictos geopolíticos y la incertidumbre en los mercados financieros han impulsado su atractivo como reserva de valor. Sin embargo, tanto Bernardos como otros expertos coinciden en que no hay que dejarse llevar por la euforia. Como toda inversión, el oro también tiene riesgos, y su evolución depende de factores que nadie puede prever.

Por ahora, el brillo del oro sigue atrayendo tanto a pequeños ahorradores como a los grandes fondos. Pero como recuerda Bernardos, «el oro no da intereses ni dividendos; sólo vale lo que el mercado diga que vale». Y en un mercado tan cambiante como el actual, eso puede ser mucho… o nada.

Félix Esteban

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